Cuentos cortos para niños de inicial: El malvado profecor

En las próximas semanas publicaremos varios cuentos cortos para niños de inicial que quieren hacer volar su imaginación con coloridas y divertidas historias breves.

El malvado profesor

Había una vez en un pequeño pueblo, un hombre de malas costumbres, a él, le gustaba tomar las cosas ajenas y llevárselas a su casa, un día para su mala suerte la policía lo sorprendió tomando algo que no era suyo, y lo acusaron de ladrón, él tuvo que escapar y esconderse. 

Corrió tan rápido que sin darse cuenta llegó a dar en el pueblo vecino, que por nombre tenía San Juan, al darse la vuelta para mirar hacia atrás, se dio cuenta que la policía aún lo seguía, entonces, éste entró en una escuela y así logró esconderse. 

Grande fue su sorpresa cuando al día siguiente, vió niños entrar a la escuela y él pensó que si se fuese del lugar, la policía podría atraparlo, entonces decidió hacerse pasar por uno de los profesores más y así empezó a dar clases con el nombre de Don Pedro. 

Al pasar el primer día, él no podía acostumbrarse a los gritos y chillidos de los más chiquitos del aula, porque él estaba acostumbrado a otras cosas y por lo mismo el gritaba muchos los niños y los castigaba. 

Se notaba que el malvado profesor no quería para nada a los niños, por eso los castigaba todos los días, y les ponía castigos severos como el de suspender las manos y pararse firmes, o el de apoyarse contra la pared sin levantar la cabeza, o como el de arrodillarse con las rodillas desnudas, el máximo castigo que él les dio, fue el de subirlos en la silla para darles una azote con su cinto.

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Un día al empezar las clases los niños hacían mucha bulla, y gritaban, él profe molesto entró al aula y al que lo sorprendió gritando, le pidió que subiera a la silla para darle el azote, el niño, tras que estaba en la silla, poniéndose en posición para ser azotado, dio un brinco y se colgó de su cuello, tiernamente le dijo:

Profesor querido, usted no parece ser tan malo, de seguro es así por que no muchos lo han querido, profesor pero yo lo quiero mucho, y todos nosotros lo queremos, en ese momento todos los niños dijeron en coro, SI LO QUEREMOS, LO QUEREMOSSS…

Cuento corto inicial profesor 300x300

Ante tal acto del niño y de sus compañeros el maestro se hizo al enojado, y más gruñón, pero fue inútil, las lágrimas le caían por la mejilla porque sentía emocionado y por primera vez, querido, por lo mismo que se dejaba abrazar cada vez más y más.

Así pasaron los días, cuando llego el día del maestro, donde en el acto se presentaba el presidente y las demás autoridades, ese día el agasajo fue grande, para sorpresa de don pedro que hacía pasar como profesor en la escuela del pueblo de San Juan, llegaron también al acto las autoridades de la policía, lo que hizo que se asuste bastante, e intentara huir con las lágrimas en los ojos, ya que se había acostumbrado a sus niños y a estar en el pueblo, antes de huir decidió, decir la verdad, se acercó al alcalde y le confesó, que él no era maestro sino que era un ladrón a quien ya había pillado y por eso le tocaba seguir huyendo de la policía.

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Cuento corto 300x200

Pero más grande fue su asombro al escuchar las palabras del señor alcalde y ver las caritas de sus alumnitos, que lo divisaban entre la gente mayor, el alcalde le dijo: 

Nosotros siempre hemos estado enterados de que usted, no era un maestro, si no alguien que tenía problemas con la policía, pero nosotros quisimos ayudarlo, ahora usted es una persona de bien, que ama a nuestros niños, y ellos están felices con usted, quiere usted profesor quedarse en nuestro pueblo y seguir dando clases en nuestra escuelita? 

Alcalde 300x200

A lo que los niños emocionados, le gritaron: 

Diga que sí, querido profesor, diga que si…

Y fue así, como el alcalde hizo que la policía lo perdonara, al ver que don Pedro había cambiado bastante y se había encariñado además tenía ganas de enseñar, así que don Pedro se quedó dando clases en la escuelita del pueblo, ahora él es una persona de buen corazón, muy amable y lo más importante es que “aprendió a respetar las cosas ajenas, las cosas que no son de él” y si quiere algo él se las compra. El perdón y la alegría ese día reinaron el pueblo…

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